viernes, 3 de agosto de 2007

Que vas solo... ¡¡¡

Buscando información en internet para un asuntillo he leído la siguiente anécdota sobre la hermandad de Calvario.

El solitario diputado de Cruz del Calvario En una fría Madrugá de un año indeterminado, estaba la cofradía del Calvario dentro de nuestra Catedral, preparada para salir por la puerta de los Palos. El fiscal de Cruz, queriendo llevar hasta sus ultimas consecuencias la severidad en el desfile procesional, sin volverse al portador de las Cruz de Guía, hizo un chasquido con los dedos, en ademán de que levantara la cruz y se reiniciara la procesión.

Al parecer según se pudo averiguar después, el nazareno que llevaba la cruz de Guía, tocado por el cansancio y en esa hora tan mala del preamanecer, se durmió de pie ligeramente, y no se percató de la señal , y sus compañeros portadores de faroles, pensaron que el fiscal se había adelantado, entre el gentío que se agolpaba en la puerta con vista a cerciorarse de algo. El caso es que el fiscal inició su andadura y la cofradía quedo parada en la Catedral.

A la altura del Arco del Postigo, unos nazarenos fugados del desayunos, de estos que llegan al trabajo a las nueve de la mañana y a las nueve y cinco ya están con la "tostá" metida en la boca, observaron , no sin cierta perplejidad, cómo se aproximaba hacia ellos un solemne penitente
de negro, descalzo , con canasto y palermo, no dando crédito a sus ojos, se aproximaron hacia el y le musitaron al oído:

-- " Hermano, ¿ le ocurre algo ?

Mayor fue la sorpresa de este grupo de evadidos nazarenos cuando el hierático nazareno, molesto porque un grupo de nazarenos de capa,desertores de sus cuerpos de nazarenos e incumplidores de lo que debe ser una estación de penitencia, había osado incluso ponerse a
hablar con él, hizo caso omiso al interés de los cada vez mas sorprendidos nazarenos.

Poco tardó en darse cuenta uno de los nazarenos de capa de lo que ocurría y molesto porque no se había llevado una mala e irreverente tostá de manteca colorá con lomo a la boca y ante el pasotismo del "robisoncrusoniano" nazareno de negro, lo agarró por uno de los hombros y forzando que se girara le exclamó desairada, pero eficazmente :

--- ¡Que vas solo, cojones...

La incólume actitud del enlutado penitente se trocó en nerviosismo al ver que había dejado "abandonada" su cofradía, y salió corriendo todo lo que le permitía su túnica en busca de la cofradía perdida , que ya había reiniciado su marcha presidida por un indignado Diputado Mayor de Gobierno, que no alcanzaba a comprender el parón de su cofradía, ni como su estricto fiscal de cruz se había marchado sin decir adiós.

Confío que le haya divertido esta anécdota tanto como a mi, el día que me lo contó el hijo del Diputado Mayor, un Jueves Santo que relumbra como el Sol en la puerta de la Magdalena.-

De todos es sabido el estricto procesionar de la Cofradía del Calvario que a su paso invita al recogimiento y a la oración, esta anécdota simpática no va ni mucho menos en detrimento, de tan prestigiosa cofradía, lo que ocurre que cuando las cosas en la vida se llevan a los extremos se pueden producir situaciones, tan humorísticas como la que le he relatado .


Julio Domínguez Arjona

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